Tapachula, aventuras en el Sur de México 🧙🏽‍♂️✨


Son las 7 de la mañana y ya estoy a estoy a más de 600 km del lugar que tengo que describir por lo que me voy a basar completamente en la memoria y en las sensaciones que me dejó vivir dos meses y medio en una ciudad intensa como Tapachula.


Técnicamente conocí este lugar hace 5 meses, aún en el Caribe, cuando planeaba visitar Guatemala para renovar mi visa de turista en México. Raro en mí, estaba organizando con antelación qué iba a hacer cuando vuelva a entrar al país. Ya sabía que ingresaría por Chiapas así que en una breve búsqueda en Workaway me encontré con un comunidad de sanación en Tapachula, la primer ciudad mexicana cuando cruzas la frontera más occidental del territorio (para darnos una idea, algo así como un Clorinda mexicano).
La cuestión es que cuando intentaba encontrar la ubicación del lugar con el nombre que me habían dado, solo encontraba fotos de un antiguo skatepark en la selva exactamente en el lugar donde me habían indicado… y yo por dentro decía “No Nehuén, estas flashando, no puede ser esto posible!”

Obviamente envié la solicitud y ni bien pude hablar con el propietario hice la pregunta que no aguantaba más para hacer y ante la respuesta positiva no había más nada que pensar, ya tenía destino para dentro de 3 meses, me voy a Tapachula a ser voluntario en un centro de sanación con plantas mágicas que tiene un skatepark adentro.



Big Ranchito


Cuando construyeron “Big Ranchito”, hace 17 años, no había ningún skatepark en la ciudad. Fue un regalo para Marcos cuando cumplía 15 años.
Después de unas vacaciones en Canadá, su padre alcanzó a fotografiar una pista y trato de recrearla mirando las fotos en un antiguo playón que se usaba inicialmente para secar los granos de café en la finca del abuelo.
La sorpresa fue inmensa y los primeros años fueron gloriosos… tu propia pista privada en el rancho de papá, jeje irreal.

Seguramente en tantos años pasaron muchísimas cosas que se escapan a este relato y son parte de la vida propia de un lugar con tanto recorrido. Hoy por hoy en Tapachula y alrededores hay más de 6 pistas por lo que Big Ranchito quedó un poco en el olvido por falta de mantenimiento e interés en algunos momentos de la historia.
Por lo que alcancé a saber, por muchos años la pista quedó totalmente olvidada e incluso la naturaleza intentó recuperar el lugar enterrando el concreto bajo un manto de hojas secas y tierra. Mantener un espacio como éste es muy difícil.


La vista de los cafetales, desde mi habitación.

Alma Mactzil


Pasaron los años y Lorena, la hermana de Marcos, decidió darle vida al Ranchito con otro proyecto de uso para la finca, una comunidad de sanación y retiros con plantas y prácticas medicinales a la que llamó “Alma Mactzil” y es cómo yo me enteré de este lugar.

Vivir acá es increíble, básicamente sos un voluntario en una comunidad que varía entre 10 y 20 personas. Mediante una organización nos designamos tareas y proyectos para cada uno y así repartimos el esfuerzo para mantener el espacio.
Yoga, Respiración y Meditación son algunas de las prácticas que realizamos además de otras búsquedas más intensas con plantas mágicas como la Ayahuasca o el Cacao. Todo realizado con muchísimo respeto y amor, fueron unos meses hermosos para mí donde purificar el alma y entrenar el skateboarding eran la premisa.



SKATEBOARDING


No tuvieron que pasar muchos días para que el sonido de las patinetas llame mi atención, miré por la ventana y estaban unos muchachos a los que me acerqué y, luego de charlar un poco, terminamos siendo amigos y organizando las aventuras y lugares a conocer en los próximos días, ellos son Héctor y Marvin. Dos skaters locales que visitan Big Ranchito cada tanto básicamente porque aquí no molesta la policia.


A partir de aquí todas las movidas y tourcitos que pudimos hacer los realizamos todos con ellos además de Chupe y Leonel, padre e hijo skaters con la ventaja de poseer un auto, es decir éramos 5, el número ideal para conocer los lugares de la periferia. De aquí salieron viajes a Tuxla Chico y Puerto Madero, donde filmamos un poco y loqueamos como se debe.

A continuación les comparto el álbum con algunas de las instantáneas que pude hacer durante estos meses. Y la promesa de muy pronto armar un edit con los videos que pude hacer para cerrar con broche de oro este viaje tan especial. No olvides seguirnos en nuestras redes sociales y youtube para ayudarnos a crecer y además estar al tanto de nuestro viaje por el mundo día a día.

Muchas gracias a todos por estar al pendiente y regalarme su buena onda… les juro que me hace muy bien, ¡los quiero mucho! Stay flat, Nehuén 🧘🏽‍♂️.



La banda amiga… gracias hermanos.




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